Antes no era una necesidad. Hoy, puedo decir, que si lo es. Despierto pensando en él, y duermo imaginando como podrían haber sido las cosas. Creo que si pudiera controlar mis sueños, él aparecería en ellos, definitivamente. No he llegado al punto de llorar por él. Aún. Esperemos que eso no pase. No sabría como manejarlo. Nunca me ha pasado. Bueno, lo que siento por él tampoco habia pasado. Pero pensando en lo bueno, Sería completamente geniaaaal saber que sí. Sigo preguntandome cosas, que respondo al azar porque no tengo manera de saber la verdad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario