Paseaba con J. cerca a mi casa como en esos viejos tiempos. Hablábamos mucho y jugábamos más. Caminamos hasta llegar a la esquina donde el olor a comida invitaba al estomago vacio. Levante la vista y lo vi. En el paradero, mirandome como si fuera él quien estuvo conmigo todo este tiempo. Mis ojos mostraban más de lo que podia decir. Una timida sonrisa se dibujo en mi rostro, digna de una colegiala enamorada. No dije palabra mientras se acercaba. 'Dios, muero por él'. Le dije a J. 'te voy a presentar a alguien' Fue cuando R. me abrazo y acerco a su pecho. Estaba tan feliz. Era mi hogar. Deslice mis manos de sus hombros a sus manos, saboreando cada pedazo de su piel. Sus musculos, sentia sus venas latir. Lo abrace por la cintura, con mi cara aún hundida en su pecho. Él me acaricio el pelo y besó mi frente. Su olor, oh, era demasiado. Fue un momento eterno. Subi la vista mirandolo ahora a los ojos, detrás de sus lentes, que no quitaban nada de su brillo o emoción. 'pequeña' susurro suavemente. yo solo sonreí. Escuchaba nostalgia en su tono. Fue cuando me empine y lo besé con adoración. 'Te amo' dijo, 'te amo' respondí. Me sentñi tan feliz que estuve al punto del llanto. Sin soltarlo o alejar mi mirada le dije a J. 'el es mi novio R.' con la más grande sonrisa que podría tener.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario